lunes, 1 de octubre de 2018

INTERNET DE LAS COSAS 

Para que el mundo del IoT sea posible son necesarias dos cosas: dispositivos equipados con el hardware necesario para conectarse a internet y una infraestructura de telecomunicaciones que los soporte. Y no es poca cosa. De acuerdo con un estudio de la consultora Gartner, para el año 2020 habrán aproximadamente 26 mil millones de dispositivos conectados al Internet de las Cosas. Actualmente hay compañías que ya producen cosas como lámparas, termostatos, cámaras de vigilancia, cerraduras, refrigeradores o bocinas que pueden controlarse desde internet. Y cada vez son más los fabricantes que se suman a este mercado.
Como la gran mayoría de los avances tecnológicos el objetivo que pretende alcanzar esta tecnología es hacer más cómodas nuestras vidas así como proporcionar una mayor seguridad en diversos ámbitos. Pongamos un ejemplo: Imaginemos una nevera que fuese capaz de avisarnos cuando perdiese temperatura o indicarnos que algún alimento ha caducado o se ha pasado, o un escritorio que dejará constancia de donde se ha dejado cada cosa, o que pudiésemos saber donde se encuentra cada objeto, que nos pertenezca, en cada momento, o controlar toda nuestra vivienda desde un smartphone o PC (desde la puerta de entrada, hasta la cadena de WC), o que estemos avisados de los alérgenos y su concentración en el aire en una pulserita para alérgicos, o millones de escenarios por descubrir. Estos son algunos ejemplos de todo lo que podría permitirnos desempeñar el Internet de las cosas, nada nuevo para los que llevamos más de 16 años dedicándonos a domótica y control, tan solo una nueva forma de dar un empujón más al M2M, a la domótica, a la inmótica...y al puro control.

Pero la parte de la a infraestructura es algo más complejo. Las empresas de telecomunicaciones ya están trabajando en las nuevas redes 5G, que están diseñadas para soportar la enorme cantidad de dispositivos que estarán conectados y satisfacer sus necesidades de alta velocidad, baja latencia y poco consumo energético.



Funcionamiento de Internet de las Cosas


De forma simple Internet de las Cosas trata de objetos conectados entre si por medio de la red. Estos intercambian información para facilitar o crear diversas acciones. Para que algo así pueda ocurrir hay un conjunto de tres factores que necesitan ser combinados para que una aplicación funcione dentro del concepto de Internet de las Cosas. Estos son: dispositivos, la red y un sistema de control.

  • Los Dispositivos: Son todos aquellos que ya conocemos, como: refrigeradores, carros, lamparas, relojes, cafeteras, televisión y otros. En estos dispositivos es importante que sean equipados con los items correctos para proporcionar la comunicación con los demás elementos. Esos límites pueden ser chips, conexión con internet, sensores, antenas entre otros.
  • La Red:Es el medio de comunicación y ya estamos acostumbrados a ella. Pues son tecnologías como Wi-Fi, Bluetooth y datos móviles (3G y 4G).
  • El sistema de control: es necesario para que todos los datos capturados de los dispositivos a través de red sean procesados, entonces ellos son enviados para un sistema que controla cada aspecto y hace nuevas conexiones.





Importancia de Internet de las cosas




El concepto de Internet de la Cosas es simple y puede entenderse intuitivamente: se refiere a la interconexión digital de objetos cotidianos con Internet.  También a la explotación de esto. Es decir al potencial derivado de la incorporación de etiquetas de radio -o sensores digitales- de forma que pudieran ser identificados y gestionados por equipos informáticos. Se trata de que los objetos hablen, nos digan cosas útiles y esta información pueda gestionarse a través de ordenadores en beneficio de los humanos.

Resultado de imagen para imagen de internet de las cosas

10 razones claras por las que es importante hacer un seguimiento del Internet de las Cosas (o si se prefiere, de los “objetos”):
1. Crecimiento económico. Revolucionará nuestras economías, su crecimiento económico y la generación de empleos cualificados.
2. Ciudades inteligentes. Será la tecnología de base para una nueva generación de ciudades habitables y competitivas, nuestras Smart Cities, las ciudades modernas del futuro donde la tecnología aplicada será fundamental.
3. Uso racional y eficiente de los recursos. Fomentará un control racional de los recursos, su uso y máximo aprovechamiento
4. Desarrollo del Big data y la Inteligencia Artificial. Será la base para el desarrollo de la Minería de Datos, la Analítica y el desarrollo de la Inteligencia Artificial a gran escala.
5. Un nuevo orden económico. Potenciará la eficiencia de los sistemas de producción, distribución, compra, consumo… Creando una nueva visión e interacción de las personas sobre los objetos.
6. Trazabilidad y control. Hará posible la trazabilidad de los objetos, su origen, procesos productivos, almacenaje, distribución.. Con impactos en la capacidad normativa y en la calidad.
7. Desarrollo de nuevas empresas. Propiciará una nueva generación de startups basadas en la explotación del Internet de las Cosas
8. Requerimiento de nuevo avances en computación. Además de la consolidación de la nube a gran escala, el Internet de la Cosas impulsará herramientas computacionales de nueva generación, como la computación cuántica, imprescindibles para poder gestionar a gran escala el big data generado y su explotación eficiente.
9. Nuevos conceptos de eficiencia y gestión. Impulsará la eficiencia en todas la vertientes de la gestión de los objetos, especialmente en su mantenimiento, rendimiento, control de su obsolescencia, riesgos, etc.
10. Un mercado de trillions dollar. Será un motor de nuestras economías. Un mercado de billones de dólares (trillions dollars según el Vicepresidente de Microsof  Orlando Ayala).